El juego al aire libre es una excelente manera de fomentar el movimiento de los músculos grandes, pero a veces hace demasiado calor o demasiado frío, o su niño pequeño aún tiene energía para quemar después de estar afuera durante horas Pruebe estas ideas para sacar los movimientos del interior.
Rescata a los bichos
Extienda los bichos de los bolsillos acolchados para bichos en una superficie grande, como una mesa de café o un sofá. Camina hacia el otro lado de la habitación con Critter Pocket. Pregúntale a tu niño: ¿Puedes ir a buscar la mariposa y llevarla a casa? Continúe hasta que su niño devuelva los 12 bichos a sus bolsas, uno por uno. Junto con las habilidades cognitivas, como buscar y pareo , esta actividad desarrolla el equilibrio y la agilidad cuando su niño se detiene, se pone en cuclillas y se estira.
Conquista una carrera de obstáculos
Una simple carrera de obstáculos en su sala de estar o en un pasillo puede satisfacer la necesidad de movimiento de todo el cuerpo de su hijo. Limite el recorrido a solo dos o tres de estos obstáculos para que sea apto para niños pequeños:
- Haga una barra de equilibrio de 8 pulgadas de ancho en el piso con dos tiras de cinta de pintor.
- Coloque algunas toallas enrolladas o fideos de piscina en el suelo para poder pasar por encima.
- Coloque una vara de medir sobre dos sillas de la cocina para agacharse.
- Utilice cinta de pintor para hacer algunas marcas en forma de X escalonadas en el suelo para que su niño salte.
- Configure el túnel de juego para que su niño pueda gatear.
- Termine el recorrido con una pelota blanda para que patee o una canasta con algunos juguetes blandos para que lancen.
Subir a la montaña del cojín
Apila los cojines del sofá o apila algunas almohadas para que tu niño suba y baje. La superficie irregular les obligará a realizar pequeños ajustes inconscientes para mantener el equilibrio y gestionar la fuerza muscular.
Imita movimientos de animales
Anime a su niño a pisotear como un dinosaurio, arrastrarse como una araña o aletear como un pájaro. Todos estos movimientos coordinan los lados derecho e izquierdo de su cuerpo, construyendo vías de comunicación críticas entre sus hemisferios cerebrales. También puedes mostrarles cómo saltar como un conejito, contonearse como un pato o hacer cabriolas como un pony. Incluso si los saltos de conejo de su niño pequeño se parecen más a las sentadillas de conejo, sus esfuerzos fortalecerán su cuerpo y su cerebro.
Muévete con la música
Su niño pequeño está aprendiendo a ajustar su velocidad a las demandas externas, como reducir la velocidad cuando un perro se interpone en su camino o alcanzar una pelota mientras pasa. Una fiesta de baile puede ayudarles a practicar esos ajustes instantáneos. Ponte el Reseñas de mamá Lista de reproducción Hora de bailar o Canciones tontas y enséñele a su niño cómo moverse más rápido y más lento para igualar el ritmo.
Obtenga más información sobre la investigación.
Adolfo, K.E., Revisión anual de psicología. , 70, 141-164.