Un cochecito puede ser una herramienta útil cuando llega el momento de dejar a un hermano en la escuela, hacer recados o ir corriendo al aeropuerto. Pero a medida que su niño se estabiliza, una aventura ocasional fuera del cochecito puede apoyar su desarrollo de múltiples maneras:
Su niño pequeño aún no tiene el control de sus impulsos necesario para evitar correr hacia una calle concurrida. Su seguridad es lo primero, así que asegúrese de poder prestarles toda su atención y reaccionar rápidamente .
3 estrategias sencillas para tomar un descanso del cochecito
Camina la última cuadra
Deje que su niño pequeño salga del cochecito durante la última cuadra (incluso media cuadra) de una expedición más larga. Puede que cinco minutos no parezca mucho, pero es tiempo suficiente para que su niño examine una boca de incendio o trepe por las raíces de algunos árboles. Es posible que no quieran volver a subirse al cochecito una vez que hayan salido, por lo que caminar la última cuadra podría funcionar mejor que comenzar sin el cochecito.
Deje que las vallas (o paredes) hagan parte del trabajo
Mantenga a su niño pequeño activo a la vista visitando un parque cercado u otra área, como el patio de una escuela o un campo deportivo. Y los espacios interiores como el museo infantil, el acuario, el invernadero o la biblioteca para niños pequeños de su localidad pueden ser una aventura en cualquier clima. Muchos de estos lugares cuentan con áreas centradas en los niños con una única entrada por seguridad.
pasear por el barrio
En lugar de caminar 20 minutos en el cochecito, intente salir por la puerta durante 20 minutos a pie. Como estás cerca de casa, puedes dejar la bolsa de pañales y los extras y ver adónde te lleva tu pequeño. Es posible que te sorprenda lo rápido que corren o lo lento que exploran. No se sorprenda si pasa los 20 minutos en el camino de entrada.