Pinturas de especias caseras, sopa natural y más formas de explorar el olfato

Muchas actividades sensoriales se centran en la textura, la temperatura y otras propiedades táctiles. Aquí hay algunas formas de incorporar aromas en el juego de su hijo de 2 años.

Pinturas de especias de bricolaje

Reúna algunas especias molidas en pigmentos concentrados, como cúrcuma, pimentón, nuez moscada, canela y romero.



Pon una cucharada de la especia en un tazón o taza pequeña y agrega suficiente agua para hacer una pasta. La cantidad de agua que agregue puede variar de una especia a otra según la textura y qué tan translúcida u opaca desea que sea la pintura.



Nota: Algunas especias en polvo pueden manchar, así que considere proteger la ropa y las superficies, y lávele las manos a su hijo una vez finalizada la actividad.

sopa de la naturaleza

Recolecte sustancias aromáticas como limones y limas en rodajas, cáscaras de naranja, hojas de menta u otras hierbas frescas como salvia o tomillo.



Combine estos ingredientes en un tazón grande para mezclar o en un recipiente sensorial. Luego, invite a su hijo a verter agua de la jarra ranurada (el kit de juego realista) en el recipiente o recipiente y revuelva con un batidor o una espumadera. Cuanto más mezcle su hijo, más fuerte será el aroma.

Algunos niños de 2 años están empezando a participar más en juegos de simulación. Sigue su ejemplo si te invitan a ayudarlos a servir o cocinar la sopa.

Woman and toddler looking at a tray filled with different fruits

Cortar y comparar frutas.

Empiece por oler frutas enteras y cortadas y compárelas con su hijo. ¿Algunas frutas son más fáciles de oler que otras? Un melocotón, por ejemplo, huele más fuerte que una manzana. Considere comprar algunos tipos de frutas que normalmente no come para explorar en casa.



Contenedor sensorial de granos de café

Vierta los granos de café en un recipiente grande y poco profundo y agregue cucharas, pinzas y una báscula.

Si el olor a café es demasiado fuerte para usted o su hijo, considere otros contenedores sensoriales perfumados. Puedes agregar ralladura de limón al arroz seco o unas gotas de aceite de menta en un poco de agua.

Vigile siempre de cerca a su hijo mientras juega con estos contenedores, especialmente si todavía es probable que se lleve cosas a la boca. Para evitar el desperdicio de alimentos, puedes enjuagar bien los granos de café o lavar y cocinar el arroz una vez terminado el juego.