Masajear a su bebé puede ser una excelente manera de que ambos se relajen, interactúen y establezcan vínculos. Las investigaciones muestran que también puede reducir el llanto, mejorar el sueño y calmar a su bebé al reducir los niveles de la hormona asociada con el estrés. Sin embargo, dado que se trata de una experiencia tan sensorial, algunos bebés pueden resultar sobreestimulados. Nota: si tu bebé tiene algún problema de salud subyacente, habla con su pediatra antes de darle un masaje.
Consejos de masaje para bebés
Es más probable que su bebé disfrute de un masaje si:
- No tienen demasiada hambre, ni están demasiado llenos ni demasiado cansados.
- La habitación está cálida (alrededor de 75 F es lo mejor) y libre de corrientes de aire.
- Usas un poco de aceite de coco y los masajeas desde el centro del cuerpo hacia afuera.
- Sea breve: cinco minutos o menos.
4 señales de satisfacción
Los bebés más pequeños tienen movilidad limitada y sólo unas pocas formas de comunicarse. Es probable que su bebé disfrute del masaje si:
- Hacer contacto visual contigo
- arrullo
- Parecer tranquilo y relajado
- Mover sus brazos y piernas lenta y suavemente.
5 signos de malestar
Es momento de suspender el masaje si tu bebé está:
- Hacer muecas, arrugar la cara o sacar la lengua repetidamente
- Ponerse inquieto e intentar alejarse, como girar la cabeza de un lado a otro o evitar el contacto visual.
- Arqueando la espalda y retorciéndose
- Enrojecer o palidecer la cara
- Tensar su cuerpo, particularmente cuando lo tocas.