A los 4 meses, su bebé puede comenzar a mostrar una clara preferencia por uno de los padres o cuidador. Ahora pueden identificar a los cuidadores cercanos por el olfato, la vista y el oído, y es posible que quieran estar con la persona que los atiende más de cerca.
Este comportamiento es muy común, pero puede ser difícil para todos los involucrados. Si usted es el padre preferido, es posible que se sienta abrumado, mientras que su pareja se siente impotente e incapaz de ofrecer consuelo y apoyo.
No importa quién prefiera y cuánto dure la fase, tenga en cuenta que su bebé formará un vínculo saludable con todos los adultos amorosos en su vida ❤️
Consejos sobre cómo manejar las preferencias de los padres
Recuerda que no es personal. Si su bebé llora tan pronto como lo sostiene y solo se calma cuando se lo devuelve a su pareja, puede sentirse como un desaire. Su bebé no lo hace a propósito; no tiene idea del impacto que puede tener su preferencia.
Dale a tu bebé algo de tiempo para calentarse. Cuando esté fuera todo el día, es posible que desee volver a casa y recoger a su bebé de inmediato. Intente tomarse un momento para leer sus señales; si sonríe y lo mira, probablemente esté listo para ser abrazado. Si mira hacia otro lado o no ofrece una sonrisa, deles algo de tiempo: siéntese cerca de él mientras todavía lo carga, háblele en voz baja y llévelo solo después de que haya pasado un poco de tiempo.
Asegúrese de que ambos pasen tiempo a solas con su bebé. Trate de planificar un tiempo regular para que el padre no preferido tenga tiempo a solas con su bebé. Rutinas como la hora del baño funcionan bien. Si usted es el cuidador preferido, es mejor permanecer fuera de la vista y lo suficientemente lejos como para que su bebé no sepa que está cerca, ya que su sentido del olfato es fuerte.
Deje espacio para la incomodidad. Está bien que su bebé sienta tristeza por no estar con un solo cuidador. Parte del apego saludable es que su bebé aprenda que varias personas pueden calmarlo y que las personas que se van volverán. Si su bebé no le quita el biberón, por ejemplo, puede crear algunas dificultades logísticas, pero eso no significa que algo esté mal; simplemente significa que eso no es algo que hagan juntos en este momento.
Sepa que es una fase. Pueden pasar días, semanas o meses, pero en algún momento, la fuerte preferencia de su bebé por un cuidador sobre otro se suavizará o desaparecerá. La preferencia puede ser voluble, especialmente cuando se presentan ansiedades por la separación y los extraños. Este tipo de comportamiento a menudo tiene altibajos y es parte del desarrollo socioemocional saludable de cada bebé.