Clasificar es el comienzo del reconocimiento de patrones, una habilidad matemática fundamental. En algún momento entre los 19 y los 24 meses, su niño pequeño puede comenzar a aprender a clasificar y unir conjuntos de objetos idénticos en tres grupos, cada uno con de tres a cinco objetos.
Comience con sólo dos conjuntos de dos objetos familiares e idénticos y colóquelos todos en una pila (cuatro objetos en total). Comience el proceso de clasificación colocando un objeto de cada grupo en su propia pila nueva. Luego, anime a su hijo a agregar cada objeto coincidente a su compañero. Puedes clasificarlos en montones en el suelo o en contenedores como cestas o cubos.
Mezcle los objetos nuevamente y vea si su niño puede hacerlo solo esta vez. Cuando su hijo esté listo, puede aumentar la cantidad de objetos en cada grupo, así como la cantidad de conjuntos.

En la foto: varios juguetes de The Play Kits.
Cuando estén más cerca de los 24 meses, es posible que aprendan a detectar la diferencia en atributos como el color, la forma y el tamaño (todos los objetos rojos, todos los objetos redondos, todos los objetos grandes).
Aquí hay algunas formas más de practicar la clasificación con su niño pequeño:
- Señale objetos en su casa que ya estén clasificados en categorías amplias, como libros en un estante, zapatos en una canasta, almohadas en el sofá o crayones en la caja de crayones. Narra lo que estás viendo: mira, todos esos libros están juntos en el estante; todos tienen páginas, imágenes y palabras.
- Habla de las cosas que ves cuando estás fuera de casa de la misma manera. Un aparcamiento lleno de coches y una hilera de árboles en el parque son claros ejemplos.
- Limpiar es una gran oportunidad para practicar la clasificación: ponemos todas las pelotas en esta canasta. ¿Puedes ir a recoger una pelota y ponerla en la canasta? ¿O puedes poner tus camisas en esta pila y tus pantalones en ésta?
- Recoge hojas, piñas y piedras en una bolsa durante un paseo por la naturaleza y luego clasifícalas por tipo cuando llegues a casa.