Aprovechar al máximo la fascinación de su niño por la causa y el efecto

Ya sea que deje caer su taza desde diferentes alturas para ver si hace un sonido diferente o golpee la cuchara contra la mesa cada vez más fuerte para ver cómo reacciona, a su niño le encanta probar la relación entre causa y efecto.

A esta edad, su hijo comprende que puede hacer que sucedan cosas con acciones simples: por ejemplo, puede emitir un sonido al golpear algo en la mesa. También están notando cómo reacciona la gente ante sus acciones (cuando aplaudo, el abuelo juega a las palmaditas conmigo).



4 formas de profundizar la comprensión de causa y efecto de su niño pequeño

Responde de la misma manera cada vez

Si dices ¿Adónde fue Charlie? Cuando su niño pequeño se cubre la cara con una toallita, es posible que se la cubra nuevamente para ver si usted dice lo mismo. Cuando usted responde de manera confiable y consistente a estas invitaciones a jugar, su niño aprende más rápidamente que han causado un efecto en su entorno. Quizás tengas que repetirlo una o dos veces (o 100), pero la repetición es lo que los anima a seguir experimentando.



Juega con ellos

Cuando su hijo experimenta con causa y efecto, puede sentir que está tratando de poner a prueba sus límites, especialmente si está observando su reacción. Redirigir el juego puede hacerlo menos irritante para ti y una experiencia de aprendizaje más significativa para ellos.

Por ejemplo, si su niño pequeño golpea un tambor y hace ruido, puede pedir turno. Toque muy suavemente el tambor, narrando lo que observa: Cuando tocamos el tambor ligeramente, es muy silencioso. Cuando tocamos el tambor con fuerza, ¡es muy FUERTE! Demuestre silencio y ruido unas cuantas veces más golpeándose. Cuando llegue el momento de seguir adelante, puedes utilizar el lenguaje para reflexionar y resumir la experiencia: Golpeamos FUERTE y silenciosamente.



Usa la palabra porque

A medida que avanza el día (viste a su niño pequeño, prepara la comida y ordena), es posible que vea que su hijo lo observa atentamente. Cuando notes esto, cuéntales qué estás haciendo y por qué. Por ejemplo, estoy cortando esta manzana en trozos porque así te será más fácil comerla. Entienden mucho más de lo que pueden decir a esta edad.

Configurar miniexperimentos

Cuando juegue, anime a su niño a probar objetos de diferentes tamaños y pesos. Por ejemplo, puedes reunir una pelota, un bloque y una clavija para el Deslizamiento.

Obtenga más información sobre la investigación.

Gopnik A. (2010). Cómo piensan los bebés. Científico americano , 303 (1), 76–81. https://doi.org/10.1038/scientificamerican0710-76



Sajonia, R., Tzelnic, T., Psicología del desarrollo , 43(1), 149-158. https://doi.org/10.1037/0012-1649.43.1.149

Sobel, D. M., Psicología del desarrollo , 42(6), 1103–1115. https://doi.org/10.1037/0012-1649.42.6.1103