Es posible que su hijo de 2 años esté empezando a mostrar más conciencia de los sonidos ambientales. Pueden emocionarse cuando suena la bocina de un auto, correr hacia la puerta cuando alguien llama o notar un perro que ladra a lo lejos.
Nombrar sonidos, como bocina, golpe y ladrido, fomenta aspectos del lenguaje receptivo de su hijo: palabras que entiende pero que tal vez aún no pueda pronunciar.
4 formas de ayudar a tu niño a sintonizar los sonidos
Frascos musicales de bricolaje
Agrega diferentes cantidades de agua a entre tres y cinco frascos del mismo tamaño. Utilice una cuchara de metal, un lápiz o un palo para golpear suavemente el costado del frasco y escuchar las diferencias de tono. Experimente agregando y quitando agua para afinar los frascos. Asegúrese de vigilar de cerca para asegurarse de que su hijo no golpee demasiado fuerte y rompa el vidrio accidentalmente.
Haz una caminata sonora
Invite a su hijo a escuchar sonidos mientras exploran juntos su vecindario. Mientras camina, pregúntele a su hijo qué escucha y escuche con él mientras identifica los sonidos. Cuéntales lo que oyes: oigo el canto de un pájaro; Oigo el motor de un coche.
Jugar Yo escucho con mi orejita
Esta variación de Veo, veo con mi ojito es una forma sin preparación para que usted y su hijo escuchen atentamente e identifiquen lo que escuchan. Puedes jugar esto en casa, en el parque, en la fila del supermercado o en casi cualquier lugar.
Empiece por decirle a su hijo lo que oye: Oigo con mi orejita el viento que mueve las hojas. Utilice elementos visuales para ayudarles a tomar conciencia de la fuente de los sonidos: ¿Puedes ver las hojas moviéndose en el árbol?
Haz una batería con tus propias manos.
A continuación se explica cómo hacer una batería con artículos domésticos cotidianos:
- Recoge latas vacías de diferentes tamaños, lávalas y déjalas secar por completo.
- Aplique cinta adhesiva gruesa sobre las llantas para que sean seguras para los niños.
- Corta los extremos de los globos y estira la parte superior sobre el lado abierto de las latas; asegúrelo con bandas elásticas.
- Utilice un palo, una espátula de madera, un batidor de cocina o las manos para golpear el tambor.
- Asegúrese de supervisar de cerca y guardar o desechar los globos y bandas elásticas tan pronto como termine el juego.
Toque la batería junto con su hijo de 2 años: haga un patrón con el ritmo del tambor (ba BUM, ba BUM, ba BUM) y vea si su hijo puede repetir el patrón. Si pueden, prueben con un ritmo un poco más complejo: ba ba BUM, ba ba BUM, ba ba BUM.
Este tipo de juego de sonidos rítmicos ayuda a sentar las bases de las habilidades de lenguaje, matemáticas y lectura que se desarrollarán durante los próximos meses y años.