5 consejos para ayudar a tu niño a afrontar los ruidos fuertes

¿Alguna vez su niño pequeño se ha echado a llorar ante el sonido de la aspiradora, el secador de manos del baño o el trueno? Los ruidos fuertes y repentinos pueden asustar o incluso asustar a los niños pequeños. Aquí hay algunas maneras en que puede ayudar a su niño pequeño en este momento:

Dales un pequeño aviso

Siempre que pueda, avísele a su niño cuando esté a punto de escuchar un ruido fuerte. Explícale que vas a encender la licuadora de la cocina, encender el secador de manos en un baño público o tirar la cadena del inodoro de un avión. Ayude a su hijo a taparse los oídos y dígale cuánto tiempo es probable que dure el ruido: La licuadora hará ruido durante 10 segundos. Contemos juntos hasta 10.



Involucrarlos

Darle a su niño pequeño algo de poder sobre los ruidos fuertes puede reducir su sensibilidad. Puede dejar que su hijo comience y detenga el ruido presionando un botón, accionando un interruptor o simplemente diciendo ve y pare para indicarle.



Muéstrales que los ruidos fuertes pueden ser divertidos.

Ayude a su niño a asociar sonidos ruidosos con algo que le guste hacer. Por ejemplo, puedes usar la licuadora para hacer un batido juntos o soplar una bolita de algodón por el piso del baño con un secador de pelo. Nota: Supervise siempre de cerca a su niño cuando utilice aparatos eléctricos, especialmente cerca del agua.

Ayúdalos a aprender a anticipar sonidos.

Algunos sonidos fuertes son predecibles, incluso si están fuera de tu control. Puede enseñarle a su niño que un destello de luz durante un espectáculo de fuegos artificiales o una tormenta eléctrica suele aparecer antes de un gran sonido. Pueden taparse los oídos con anticipación.



Expresar comprensión y confianza.

Reconozca los sentimientos de su niño pequeño y consuélelo si un sonido fuerte lo molesta, pero no se detenga en eso. En lugar de eso, ayúdelos a superarlo. Se podría decir: ¡Ese sonido te sorprendió! A mí también me sorprendió. Démonos un abrazo y luego podremos seguir jugando. Si la angustia de su niño pequeño por los ruidos fuertes afecta su vida cotidiana, consulte con su pediatra para que le aconseje cómo controlar su sensibilidad al sonido.