La estimulación es un equilibrio difícil de lograr para su bebé. Si no les da lo suficiente, pueden volverse quisquillosos y perder beneficios para el desarrollo. Si les das demasiado, pueden enojarse y terminar con el mismo problema.
Cuando su bebé está alimentado y descansado, pero todavía está inquieto
A veces su bebé está inquieto porque está buscando más estimulación, no menos. Si se calman después de que usted los interactúe, es posible que simplemente hayan estado buscando algo nuevo.
- El ambiente es excesivamente ruidoso, abarrotado, brillante o colorido.
- Su bebé está siendo rebotado o sacudido demasiado.
- Están siendo sostenidos por muchas personas diferentes y mirando muchas caras diferentes en un entorno social.
- Están demasiado cansados. La sobreestimulación puede provocar problemas de sueño, pero también ocurre lo contrario. Cuando su bebé está demasiado cansado, una pequeña cantidad de ruido o luz puede ser suficiente para abrumarlo.
Signos de sobreestimulación
Si su bebé se pone más inquieto cuando lo pasea y se relaciona con él, es posible que le esté diciendo que está sobreestimulado. Los signos de sobreestimulación incluyen alejar repetidamente la cabeza de algo (un juguete o una persona), arquear la espalda, no tolerar que lo dejen en el suelo o negarse a amamantar o tomar el biberón.
4 escenarios que pueden abrumar a tu bebé
Aquí hay algunas situaciones que pueden presentar más estimulación de la que su bebé puede soportar: